Las alteraciones graves de la capacidad de relación y
comunicación se manifiestan con una anormal
interacción social, alteraciones en la imaginación y
actividades estereotipadas.

La alteración de la interacción social en su forma más
grave se manifiesta en una conducta solitaria e
indiferenciada o de aversión al afecto y al contacto
físico de los demás, una nula o escasa iniciación del
contacto social, excepto para satisfacer los deseos,
una dificultad para compartir el foco de atención con
los demás.

La alteración en la comunicación social se expresa en
la falta de interés por comunicar o responder a las
comunicaciones de los otros en cualquiera de las
formas posibles.