El diseño de un Microproyecto corresponde al qué, cómo y por qué de su implementación. Es el planteamiento explícito de lo que se pretende realizar y, también,  la columna vertebral de las acciones que se implementarán. Un buen diseño permite organizar y secuenciar el trabajo, permitiendo aprovechar al máximo el tiempo de que se dispone para implementarlo. Un diseño riguroso ayuda a prever problemas o requerimientos especiales que podrían dificultar el logro de las metas propuestas. 

 ¿Qué elementos  incluye el diseño?

El diseño de un microproyecto debe considerar un diagnóstico del contexto o del problema que se pretende abordar, justificando la pertinencia del trabajo de Proyectos. En el diseño también es necesario definir y acotar claramente el problema que se abordará a través del proyecto y desde qué base teórica del aprender se está actuando. A partir de estos elementos, es posible definir los objetivos del proyecto, la metodología que se utilizará y los resultados o metas que se espera lograr. Una vez definido el problema, los objetivos, las metas y la metodología, es necesario especificar el tiempo que requerirá la aplicación del proyecto, las personas involucradas y el rol que desempeñarán y también los recursos necesarios para conseguir el objetivo planteado. Con estos elementos se puede construir un plan de trabajo, el cual debería relacionar objetivos, metas, tiempos y actividades. Finalmente, es necesario definir qué técnicas e instrumentos de evaluación se utilizarán durante la ejecución y al finalizar el Proyecto.