El papel de la informática en las instituciones regionales de educación superior de Venezuela. Caso Universidad del Zulia en Punto Fijo


Vicente Fuentealba Valencia
Universidad de Zulia
Núcleo Punto Fijo
Venezuela
vfuentealba@cantv.net

Resumen

El Núcleo (Sede) de la Universidad del Zulia, Venezuela, es una dependencia regionalizada que se encuentra situada en la ciudad de Punto Fijo, que dista 356 Km. de Maracaibo, donde a su vez tiene asiento la casa matriz de dicha Corporación universitaria. Derivado de esta posición geográfica, el Núcleo enfrenta importantes limitaciones académicas y administrativas que condicionan desfavorablemente su desarrollo institucional. Confluye, además, el marcado centralismo que predomina en el país, y que hace de la provincia un sector deprimido en los ámbitos cultural, científico, social y político. En consecuencia, y ante esto, las sedes universitarias, entendidas como universidades de provincia, deben necesariamente proyectar su misión hacia el liderazgo del desarrollo regional. En dicho contexto, es importante la contribución que la universidad regional puede obtener de un uso adecuado y óptimo de las modernas tecnologías comunicacionales, y de los muchos recursos informáticos que hoy revolucionan a la humanidad. En función a ello, entonces, se muestra el proyecto de modernización institucional, el diagnóstico que lo sustenta, las acciones a seguir, y la inversión que ellas requieren.
 

Aspectos introductorios

La Universidad del Zulia, institución autónoma nacional cuya sede principal se sitúa en la ciudad de Maracaibo, al occidente de Venezuela, funciona con una estructura académica administrativa soportada en la existencia de tres Núcleos ubicados a una significativa distancia geográfica unos de otros, en las ciudades de Maracaibo y Cabimas - ambas en la jurisdicción del Estado Zulia - y Punto Fijo, situada en el vecino Estado Falcón.

En efecto, siendo la sede Maracaibo la que funge como casa matriz, el Núcleo Cabimas de encuentra a 36 kilómetros por carretera, y la Sede de Punto Fijo a una distancia de 356 kms. y a 20 minutos de vuelo entre su aeropuerto de Las Piedras y el de La Chinita en el Zulia.

Los alcances de esta propuesta aluden específicamente a la situación de este último, el Núcleo de Punto Fijo, en consideración a que es el que mayores dificultades presenta en cuanto a la permanente comunicación que debe haber entre toda Corporación y sus entes regionalizados.

Obviamente de lo que se trata en las consideraciones subsiguientes, en definitiva, es de analizar cómo han sido tradicionalmente tales comunicaciones, cuáles han sido las trabas que de allí se han derivado, cómo el recurso informático del cual hoy se dispone puede coadyuvar en la superación de las limitaciones detectadas y cuál sería el esfuerzo tecnológico, cultural y presupuestario que permitiría hacer viable la transformación.
 

De los tiempos de radio a los tiempos de Internet

El suscrito debe expresar, casi confesar, que su área de competencia profesional no es precisamente la informática ni la computación. Mas, el hecho de que alguien no informático se atreva, pretenda dialogar en este eximio Congreso de expertos, de alguna manera muestra cómo el tema de la informática –y en particular el de la informática educativa- y sus competencias conexas, se han masificado, a tal punto, por ejemplo, que muchos maestros de computación son sobrepasados por sus jóvenes alumnos en el dominio de los recursos y aplicaciones de los programas informáticos.

Tamaña responsabilidad la de los educadores hoy en día, cuando tienen que enseñar a niños y jóvenes que, como muchas madres dicen, ya vienen aprendidos. Sin embargo, es válido decirlo, de allí resulta necesario que el papel del educador sea reforzado en su dimensión formativa por sobre el rol de un simple instructor de destrezas.

Si nuevamente quien postula este papel de trabajo fuese requerido a tener que definirse a si mismo en el campo de las comunicaciones, tendría que decir que es un individuo criado al arrullo de las ondas hertzianas en los tiempos de la radio. Esto es, en los tiempos en que de lo que se disponía para saber del mundo era un pequeño radio Telefunken o Philips, ya que por una parte la televisión era una lejana realidad de los Estados Unidos, y el periódico llegaba a muchos hogares sólo los fines de semana.

Esa radio, único medio de acceder al mundo en esos también azarosos años cincuenta, es la que obligaba al oyente a concentrarse en ella, en sus locutores, en su publicidad, en sus programas y en su música. Quizás por eso lo que ella trasmitía parece haberse quedado indeleblemente grabado en quienes vivieron la tal época, y provocan una inevitable evocación.

Así, escuchar hoy el Mambo number five retrotrae a ese prodigio de la música caribeña que fue Dámaso Pérez Prado. Escuchar hoy hablar de Corea, de las dictaduras de Batista, de Trujillo, de Somoza, de Pérez Jiménez o de Stroessner; volver a escuchar nombres como los de Harold McMilan, Hammarskjold o Gamal Abdel Nasser; todo ello retrotrae a esos tiempos de radio que tan magistralmente ilustra Vargas Llosa en Pantaleón y las visitadoras, y tan prodigiosamente ha logrado caricaturizar Quino con su conocida Mafalda, sentada en una sillita y con el radio portátil pegado a su oído.

Quien se defina como individuo criado en tiempos de radio, seguramente será también un ser sorprendido y boquiabierto, en esta incipiencia del siglo XXI, por lo que ha llegado a ser Internet, el desarrollo del video, los microfilms, las parabólicas, la televisión satelital y la televisión por cable, las enciclopedias en CD rom, los juegos digitales, las fotocopiadoras y todo lo que es el imparable desarrollo de las multimedias.

Hoy en día, por ejemplo, se puede advertir cómo muchas de las reseñas de noticias entregadas por la cadena de televisión CNN permiten la posibilidad de ampliación, buscando sus pormenores en la página web de la cadena internacional (www.cnnenespanol.com). Cuán equivocados estaban quienes, a pocos años atrás, sostenían que las enormes limitaciones de la televisión no permitirían, por la naturaleza del medio, profundizar la información y sus análisis.

Si se propusiera, en este mismo instante en que se escriben estas líneas, recopilar toda la información que en Internet está disponible sobre algún suceso reciente –verbi gracia, sobre los funerales del presidente de Siria Hafez Assad- se encontrarían cientos o quizás miles de páginas, entre sitios de periódicos, portales, páginas oficiales y otras relacionadas o vinculadas al mundo árabe.

En consecuencia, es asombroso cómo fluye la comunicación en nuestros días, y cómo se han desarrollado las tecnologías que pueden transportarlas. Visto entonces, así a grosso modo este panorama; de qué manera puede resultarle útil a personas, comunidades e instituciones situadas en las regiones, si se quiere aisladas en una relación directa a la distancia a las grandes ciudades, y directamente también a la distancia de dónde se toman las decisiones económicas, políticas, sociales y culturales que le dan el curso al devenir de la nación.

La provincia: aislamiento per se No es el caso entrar a definir la situación de la provincia venezolana, mas basta con analizar el esquema de distribución de los presupuestos para entender cuál es su desventaja frente al centro del país:
Si observamos la práctica político-territorial de los casi ciento cuarenta años que han sucedido a la Guerra Federal de 1858 a 1863 –y su derivada Constitución de 1864- vemos cómo el país se fue perfilando bajo un esquema que algunos estudiosos denominan "centralista con ribetes federales", dado que la riqueza nacional y la consecuente inversión pública ha favorecido el crecimiento de la zona comprendida entre el Distrito Federal y los colindantes Estados Miranda, Aragua y Carabobo.

De hecho, los Estados venezolanos no están facultados para cobrar impuestos. Esta materia fiscal sólo compete al gobierno central en el caso de los gravámenes nacionales (impuesto a la renta, impuesto al valor agregado, a los servicios y ventas de bienes suntuarios y al por mayor, a la industria petrolera, estampillas y papel sellado, etc.) y a las municipalidades en el caso de las imposiciones locales (como las de patentes a locales comerciales y vehículos, a la publicidad y espectáculos públicos, y las de contribuciones por el derecho de frente inmobiliario).

Los ingresos hacia los Estados se derivan exclusivamente a través de una figura constitucional que recibe el nombre de situado (exactamente, situado constitucional). Esto es, una partida específica del presupuesto que es distribuida entre los 22 Estados y el Distrito Federal; un 30 % de ella entre el Distrito Federal y los Estados por partes iguales, y el 70 % restante en proporción a la población de cada entidad federal.

Se establece, además, que esta partida equivale al 15 % del total de ingresos ordinarios estimados en el respectivo presupuesto, y que es materia de las legislaturas estadales la participación que del situado le corresponda a cada municipalidad.

Obsérvese, a la luz de estas disposiciones, el hecho de que las ciudades de Caracas (Distrito Federal) y Valencia (capital del estado Carabobo) suman en conjunto una población de 4.418.525 habitantes, que es casi el 20% del total del país.

Se ha realizado este atisbo sólo con la intención de mostrar la injusta relación entre el centro y la provincia, entre la metrópoli y la periferia. Relación por lo demás persistente en todos los países de latinoamérica, y que necesariamente se refleja hacia todas las áreas del quehacer nacional. Sin lugar a dudas también hacia la educación en todos sus niveles.

En particular respecto a educación superior y profesional, las diferencias pueden hacerse palpables, por ejemplo, si se confrontan oportunidades de estudios, instituciones oferentes de esas opciones, calidad de la formación, y recursos financieros, técnicos y administrativos que apoyan la gestión educativa.

Para ilustrar la afirmación anterior, tómese en cuenta el crecimiento del Núcleo de la Universidad del Zulia, que en sus cuatro décadas de existencia ha abierto cuatro carreras (la de Educación sólo con dos menciones), ha implantado dos programas temporales de profesionalización (Enfermería y Educación Integral), y que de ellas ha restringido ya el ingreso a las menciones de matemáticas y biología por una supuesta aunque increíble saturación del mercado de desempeño profesional.

Sin embargo, no es sólo el problema de las oportunidades sino de los recursos de gestión. Cómo nivelar, entonces, las bibliotecas, la fluidez de los procesos administrativos para alumnos y docentes, el acceso a la información y a las tecnologías de punta, a la organización y participación en los eventos nacionales e internacionales que buscan enriquecer la experiencia de los docentes; cómo implantar los postgrados tan necesarios para la formación especializada, la investigación científica y el consecuente abordaje de los problemas del entorno.
 

La provincia y las nuevas tecnologías comunicacionales

Sin duda que las nuevas tecnologías, los avances en los sistemas de comunicaciones, el desarrollo de softwares administrativos y educacionales, la sofisticación de los aparatajes multimedias, y las nuevas concepciones que tienden a sustituir las tradicionales bibliotecas por centros de documentación, búsqueda en redes bibliográficas; todo ello, sin duda, debería favorecer la situación de la educación en la provincia.

Estos avances, en definitiva, pudieran estar afectando positivamente lo que acá se ha llamado el salto de ser una universidad de provincia para convertirse en una universidad regionalizada.

Se explica: decir provincia es decir abandono en tanto los recursos fluyen hacia y se invierten en el centro. Esto supone quedar marginados de los avances económicos, educativos y culturales de los que usufructúa el centro, y también supone quedar desplazados de las decisiones trascendentales que no sólo afectan al país en general sino a la propia región, en tanto el centro es el asiento de los organismos y de la clase política que trazan –ambos- los planes de desarrollo, obviamente siempre favorables al centro, nunca a la periferia.

La universidad de provincia va a la cola de la cola. Sus posibilidades se ven cada vez más estrechadas porque es incapaz de demostrar su razón de ser, de tal forma que los organismos que fijan las políticas de desarrollo regional entiendan de sus necesidades de recursos.

La universidad de provincia de hecho forma profesionales, pero pareciera nulo su eventual impacto en la generación de riquezas, en la innovación tecnológica, en la solución de los problemas del diario transcurrir de la población, y en el diseño de estrategias que tiendan a enriquecer la calidad de vida. A lo más, la universidad de provincia extiende títulos académicos, sin llegar a ser la academia.

La universidad regionalizada que se proyecta para Punto Fijo, por el contrario, es mucho más que todo eso. Es una universidad donde el título profesional sea un medio y no un fin en sí mismo. Es una universidad al frente y de frente. Una institución que aprovecha la carencia para suplirla con imaginación, con trabajo y hasta con osadía. Una universidad que ni siquiera se adapte al desarrollo (¿a cuál desarrollo, si el desarrollo siempre es desde la perspectiva del centro?), sino de una universidad que conciba ese desarrollo, lo perfile y lo lidere.

Mas, una tal universidad no sólo debe estar doctrinariamente preparada sino técnicamente preparada. Sólo así podrá asumir el tamaño del reto.

Los desafíos del progreso técnico, se ha sugerido aquí, están en las narices de los gerentes educacionales. No es casual que la primera carrera creada después de 20 años en el Núcleo LUZ Punto Fijo haya sido la Licenciatura en Informática.

Con frecuencia se les insiste a los alumnos en la idea de que no hay profesional que pueda desempeñarse ya hoy sin manejar los recursos informáticos y el idioma inglés. Eso, por decir lo menos.

Se anticipa un nuevo concepto de analfabetismo respecto a la computación, de tal modo que quien no conozca el modo de operar la robótica en la casa, en el trabajo y en la calle, difícilmente podrá desenvolverse en la vida, tal cual le es difícil hoy a quien no lee ni escribe.

Con mayor razón pensamos que la universidad no puede quedarse atrás. Mucho menos si se le proyecta en su rol de punta dentro de lo que ha de ser el desarrollo regional.

Es necesario acceder al progreso; y ya, en lo inmediato. Las computadoras deben dejar de verse sólo como unas maravillosas máquinas de escribir o como eternas rivales en el juego del solitario para distraer horas de ocio en los espacios laborales.

Los programas posibles de ejecutar (los software) y la infraestructura que rodea al equipo (los hardware) van mucho más lejos.

Pueden ellos ordenar los catálogos de una biblioteca, el control en la circulación de libros, la búsqueda y transferencia de material en redes interconectadas a nivel regional, nacional e internacional, Pueden, además, disponer el acceso a cursos y a enciclopedias para cualquier asignatura mediante discos compactos de gran capacidad (con manejo de textos, imágenes fijas, video y sonido), operar con economía el archivo de control y registro de estudios (desde el registro particular de calificaciones de cada docente hasta su asentamiento en los archivos correspondientes a cada alumno, su record, continuidad y culminación de los estudios hasta obtener el grado académico).

Se puede acelerar el intercambio de información administrativa entre las diferentes dependencias y oficinas de la institución, cualquiera sea su ubicación física. Con mayor peso aún cuando se trate de interactuar entre la sede principal y cualquier sede de provincia.

Hay la posibilidad cierta de participar plenamente en eventos desarrollados a cientos o a miles de kilómetros de distancia, mediante los prodigios de la videoconferencia o más exitosamente a través de la conectividad que permite la fibra óptica, la microonda y los sistemas satelitales puestos al servicio de las empresas que proveen comunicación.

Resulta interesante, igualmente, el reforzamiento y el impulso que dichos recursos técnicos le han dado a los estudios a distancia y al intercambio de acreditación académica entre instituciones de distintos países. Ya muchos títulos, de pre y postgrado, pueden obtenerse mediante los denominados estudios virtuales, utilizándose para ello los medios de la red de Internet, la trasmisión por attach, por faxes y por adjuntos a páginas web de carácter académico, y en ocasiones hasta utilizando el correo tradicional y los modernos couriers para el envío de los módulos de estudios impresos.

Todo esto, entre muchos otros usos; algunos hasta inimaginables. Sin dejar de lado –por cierto- lo que es el manejo de datos y funciones estadísticas y matemáticas como apoyo ineludible a la investigación científica.

Es obvio que las soluciones a los problemas de la provincia no hay que esperarlas desde el centro; menos aún cuando ya éstas han sido imaginadas en la provincia.
 

Del bongó a la comunicación electrónica

Cuánto tiempo, recursos y stress se ahorrarán los directivos del Núcleo LUZ Punto Fijo cuando su participación en las reuniones organizadas por las respectivas instancias centralizadas sea en términos virtuales. Quizás si ellos solamente saben a ciencia cierta sobre estos alcances propuestos, y sabrán también darse cuenta de lo ínfima que resultaría la inversión requerida en equipos y el acondicionamiento de los salones a tales fines.

Imagínese, como ventaja agregada, las también inmensas posibilidades académicas de una infraestructura diseñada para las actividades de videoconferencias

No es exagerado afirmar que las distancias geográficas –y por ende cualquier centro del más alto nivel universitario y científico- se colocan a lo que la velocidad de la luz puede reducirlas. Ya no les separan cientos o miles de kilómetros, sino sólo algunos kbps. Los obstáculos no son los océanos ni las montañas, sino a veces el ancho de banda, y también –por qué no decirlo- los hackers. Ese es el fundamento y la justificación de este proyecto, que una pequeña universidad de provincia está adelantando, en la convicción de que en el progreso comunicacional cobra sentido el concepto de la globalización, y por ende su vigencia corporativa y su capacidad competitiva en el ámbito de la educación superior.
 

Esquematización del proyecto de modernización institucional

1. Dependencia: Decanato. Situación actual: asistencia semanal del Decano a las reuniones del Consejo Universitario en la ciudad de Maraccaibo Costo actual: US$ 11.000; utilización de 2 días de viaje semanal; desconcentración de las tareas propias del cargo; riesgos de viaje. Acción propuesta: participación en las reuniones del Consejo Universitario mediante videoconferencias; acondicionamiento del Salón de Conferencias para realizar actividades de videoconferencias (estándares H 320 o H 323). Inversión requerida: US$ 22.058.

2. Dependencia: Coordinaciones de Programa y Jefaturas de Departamentos. Situación actual: Aaistencia a reuniones varias, con periodicidad no determinada. Costo actual: US$ 12.340; utilización de días completos para reuniones de duración breve (2 a 4 horas, aprox.); idem anteriores. Acción propuesta: participación en las reuniones mediante videoconferencias. Inversión requerida: (absorbida supra).

3. Dependencia: Asociación de Profesores – APUZ -(Organismo gremial). Situación actual: asistencia del Presidente de Seccional a reuniones ordinarias (1 mensual) y extraordinarias de la Junta Directiva Central. Costo actual: US$ 3.530; idem anteriores. Acción propuesta: participación mediante videoconferencias. Inversión requerida: (absorbida supra).

4. Dependencia: Departamentos. Situación actual: asistencia restringida a conferencias y eventos nacionales y extranjeros, según disponibilidad presupuestaria. Costo actual: US$ 1620 por viaje (promedio según Oficina de Administración); ausencia institucional y profesional en diversos eventos. Acción propuesta: Contratación de videoconferencias. Inversión requerida: Costo variable, según evento; aprovechamiento de la infraestructura para videoconferencias.

5. Dependencia: Coordinaciones de Programas y Coordinación de Extensión. Situación actual: dictado de cursos presenciales. Costo actual: limitación en la asignación de cupos; disponibilidad y mantenimiento de instalaciones (salones de clases, servicios básicos). Acción propuesta: dictado de cursos a distancia mediante recursos virtuales. Inversión requerida: US$ 500 por preparación de módulos y planificación de los cursos; US$ 1000 por honorarios profesionales de docencia.

6. Dependencia: Departamentos. Situación actual: asistencia restringida a cursos y programas de perfeccionamiento. Costo actual: limitaciones presupuestarias y administrativas para que asista toda la planta docente involucrada. Acción propuesta: contratación de cursos mediante videoconferencias y apoyo de material didáctico, incluyendo videos de adiestramiento. Inversión requerida: costo variable según curso; aprovechamiento de la infraestructura para videoconferencias.

7. Dependencia: Departamentos y Cátedras. Situación actual: falta absoluta de utilización de los sitios web institucionales. Costo actual: desaprovechamiento del recurso. Acción propuesta: diseño de programas de asignaturas, inclusión de ejercicios y ayudas, y secuencias didácticas por parte de todas las cátedras del Núcleo, puestas a disposición en los sitios institucionales del WWW. Inversión requerida: absorbida dentro del presupuesto ordinario de remuneraciones.

8. Dependencia: Cátedras. Situación actual: manejo manual de las planillas internas de calificaciones de asignaturas. Costo actual: pérdida de información; lentitud en la transcripción de las calificaciones a las planillas oficiales de notas. Acción propuesta: automatización del registro de notas en cada asignatura; transferencia automática a la Oficina de Control de Estudios; dotación de una computadora en red para cada cubículo profesoral; ampliación de la red LAN. Inversión requerida: US$ 9.550.

9. Dependencia: Cátedras. Situación actual: consultas y asesorías académicas restringidas al ámbito presencial. Costo actual: restricción en la cantidad de consultas a estudiantes. Acción propuesta: atención de alumnos mediante consultas vía e- mail; adiestramiento para los docentes en el uso de correo electrónico. Software, instalación y configuración. Inversión requerida: asignación de 64 nuevos IP. (Costo absorbido por LUZ como socio de REACCIUN).

10. Dependencia: Biblioteca. Situación actual: Manejo de consultas con archivos de fichas. Costo actual: lentitud en la consulta; deterioro y pérdida de fichas; carencia de integración a la red bibliográfica nacional y de la Universidad. Acción propuesta: creación de una base de datos bibliográficos; digitalización y manejo de consultas por computadora; diseño de un servicio de consulta bibliográfica en línea; integración a la red bibliográfica universitaria local y a la red del sistema nacional de bibliotecas. Inversión requerida: US$ 17.400; costos adicionales absorbidos por convenios institucionales internos y externos.

11. Dependencia: Oficina de Recursos Instruccionales y Biblioteca. Situación actual: Escasos recursos didácticos multimedias. Costo actual: restricción en los procesos didácticos de las asignaturas. Acción propuesta: adquisición de programas didácticos pertinentes a las asignaturas en diversos formato0s multimedia; adquisición de 2 nuevos proyectores de multimedia; adecuación del salón C-91 para manejo didáctico y proyección. Inversión requerida: US$ 16.176.

12. Dependencia: Oficina de Extensión y Relaciones Públicas y Centro de Documentación e Información. Situación actual: no hay utilización de recursos informáticos. Costo actual: no se reciben publicaciones ni documentación vía Internet; desaprovechamiento del recurso; lentitud en los plazos de recepción de documentos. Acción propuesta: suscripción a publicaciones electrónicas; apertura de un servicio de tramitación de documentos académicos y administrativos; adquisición de equipos para las oficinas respectivas. Inversión requerida: US$ 3.000.
 

Reflexiones finales (en primera persona)

En un mundo en que, aunque edulcorada, la globalización tiene indiscutibles visos de ser despiadada, con mayor razón aún la provincia corre el riesgo en una nueva forma de prehistoria de este incipiente siglo XXI. Y esto aterra, en tanto la marginalidad económica, cultural, científica y política pudiera ser más profunda y generalizada.

Lo que queda, a mi modesto entender, es aprovechar al máximo la tecnología que nos viene, si se me permite la acepción, del centro del centro, para así aferrarnos al último vagón de un tren en acelerada marcha.

A partir de allí, ya está en nosotros entrar de la mejor manera a este nuevo milenio.
 

Bibliografía consultada