La discapacidad visual en la niñez
El mundo de los niños con impedimentos visuales es muy diferente a nuestro mundo. El sonido y el tacto adquieren un nuevo significado cuando la vista es muy limitada o inexistente. La niñez es un período excitante para el descubrimiento del mundo circundante y debido a que la visión juega un rol primario en el aprendizaje, los niños con impedimentos visuales enfrentan el riesgo de retardar su desarrollo cognitivo. Más aún, este tipo de discapacidad impone una fuerte barrera para el acceso a medios de variada naturaleza, principalmente los interactivos. Para entender cómo impacta en los niños la discapacidad visual, revisaremos las diversas facetas cognitivas en el desarrollo temprano y posterior del niño ciego, contextualizados en el plano de los ambientes interactivos.

La comunidad médica actualmente posee un entendimiento más acabado de las causas que generan la ceguera y posee un conjunto más amplio de tratamientos para una gran cantidad de condiciones visuales anómalas. Desgraciadamente, junto con este progreso se ha conjugado también un incremento en la incidencia de multi-impedimentos. Esto es principalmente debido a la alta tasa de sobrevivencia de bebes prematuros como resultado de avances médicos en el área y, en un grado menor, debido a una disminución en el acceso a los medios de cuidado pre-natal en los grandes centros urbanos. Aunque parezca raro, la ceguera y los impedimentos visuales se han incrementado durante las últimas décadas

Los niños con impedimentos usualmente experimentan retardos en alcanzar ciertos items fundamentales durante los primeros cinco años de vida. Debido a que la visión juega un rol preponderante en las primeras etapas del desarrollo, los niños muy pequeños que poseen un impedimento visual están sometidos al riesgo de un retardo en su desarrollo [HG82]. Es por ello que las metodologías de estimulación temprana y el uso de estrategias adecuadas hacen que esta brecha sea minimizada [Eri50, Pia52]. Según Piaget, la fase comprendida entre los 2 y 11 años de edad, es la más importante en la formación del niño, pues en ella ocurre el juego simbólico o imaginativo. Inclusive desde los 6 a 10 años de edad, es dónde el juego simbólico e imaginativo alcanza realce como para poder utilizar un sistema computacional. Varios autores sostienen que este proceso también ocurre en niños no videntes, pero las fases usualmente se ven retrasadas en 2 años con respecto a niños videntes. 

Piaget habla acerca de la construcción de la realidad a través de la categorización y guía de la acción, por medio de la cual se generan los esquemas de permanencia de objetos, espacio, tiempo y causalidad. La idea de permanencia implica que el niño aprende que el objeto no cesa de existir cuando este desaparece perceptivamente, pero niños ciegos este concepto aparece notoriamente disminuido [Fra77]. Por lo tanto, un sistema altamente interactivo que explote esta teoría como mecanismo para estimular estas destrezas es de gran valor cognitivo. El concepto de tiempo también se va desarrollando a lo largo del crecimiento y un sistema interactivo debe ser capaz.de disponer los eventos de modo de estimular las nociones de serialización temporal, inclusión de intervalos y la idea de métrica temporal

Si bien muchas de estas habilidades están ligadas a una exploración y conocimiento visual del ambiente circundante y sus objetos, también ocurre pero en otra modalidad, en los niños no videntes. El problema que surge es que no existe la variedad y calidad de juegos, entretenimientos y aplicaciones educativas que puedan ser usadas por niños no videntes. Un sistema que estimule las habilidades anteriores y sirva de apresto bajo el esquema de juego interactivo, no es un sistema para despreciar, teniendo en cuenta que muchas de estas actividades son volcadas a los niños no videntes a través de elementos pasivos tradicionales y con un nivel de entretención acotado al medio pasivo de soporte (cartón, plasticina, bloques LEGO, punzón y papel, collage, etc.).

Los niños que están impedidos visualmente parecen pasivos y desinteresados por el mundo externo, debido a la falta de estimulación visual la cual motiva interacción, pues no pueden ver la conexión entre lo que ellos hacen y lo que sucede. Si un ambiente altamente interactivo obliga a la reacción rápida y atención, seguramente puede hacer que esta característica de desinterés sea minimizada. Así, la conceptualización de un sistema interactivo basado en audio debe tener en cuenta este esquema causa-efecto y obtención de feedback adecuado. A estos pequeños se les debe animar a explorar el ambiente activamente de manera de practicar habilidades motoras y conceptos relacionados con el espacio. La idea de encadenar eventos con un fin determinado y la movilidad dentro del ambiente para lograr un objetivo debe estar incluido en un ambiente virtual acústico, donde el niño se deba desenvolver para obtener o lograr un cierto propósito.

Los preescolares que son impedidos visualmente necesitan oportunidades para actuar a través de exploración táctil, usando las nociones de discriminación y comparación. En particular, ellos necesitan desarrollar un entendimiento de la relación todo-parte, discriminación auditiva, localización y memoria. El concepto de permanencia o conservación de objetos, es entre otras cosas, provisto por la localización acústica. Esta propiedad será explotada en un sistema tal como es el propuesto en este proyecto, por medio de la creación de objetos acústicos en el espacio virtual circundante, en el cual es posible discriminar la posición de la fuente sonora. Este esquema está basado subyacentemente en la memoria, la cual le permite reconocer los atributos de cada sonido y su significado.

Es deseable proveer al niño con oportunidades para desarrollar habilidades sensoriales. Esto incluye discriminación táctil con características relevantes de los objetos, discriminación auditiva de las voces de las personas, sonidos relacionados a las actividades cotidianas o contextualizadas, sonidos de animales, instrumentos musicales y otros sonidos del ambiente. Además, se deben proveer oportunidades para desarrollar la fuerza en la mano y su destreza asociada. Así, dispositivos de entrada o input que estimulen la actividad háptica con una modalidad cruzada acústica sirven como fuerte refuerzo para el tipo de actividades anteriormente citadas. Además, la riqueza de sonidos y timbres acústicos le darán a un sistema interactivo la variedad suficiente como para aumentar la habilidad de discriminación acústica, fundamental en niños no videntes. En general, con respecto al feedback acústico, tal como el visual, se debe seguir un esquema consistente y sistemático. Un nivel persistente de feedback, aún cuando provee valiosa información, frecuentemente confunde y cansa a los usuarios [MK96]. 

A través del proceso del juego, las actividades cotidianas y las actividades deliberadas de aprendizaje, los niños aprenden su mundo de manera segura. Un concepto importante de definir es el de orientación, el cual denomina la noción de conocerse uno mismo como una entidad que está en un lugar determinado de un ambiente, que conoce cómo moverse en el espacio, y qué sabe que hacer para llegar a un sitio determinado. La movilidad involucra el proceso físico de moverse a través del espacio de una manera segura. 

Por ejemplo, si bien los niños de 5 o 6 años van a la escuela todos los días recorriendo calles y puntos de referencia, usualmente no pueden representar tridimensionalmente las relaciones de edificios, distancias y relaciones topográficas. Así se puede ver que una memoria motora no necesariamente representa una reconstrucción simultánea unificada. El primer obstáculo para este tipo de operaciones es el problema de representar mentalmente lo que han experimentado al nivel de acción. 


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